Acerca de las Leyes

Según el art. 1 del Código Civil: "Ley es una declaración de la voluntad soberana, que manifestada en la forma prescrita por la constitución, manda, prohibe o permite".
Las leyes son normas de conductas obligatorias, decretadas por el Órgano Legislativo y  tienen un proceso para su formación, establecido en la Constitución y en el Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa (RIAL), que comienza con la "Iniciativa de Ley".
 
¿Qué es iniciativa de ley?
Es la facultad que la Constitución otorga a determinados funcionarios y entidades, que consiste en una propuesta o moción para iniciar formalmente el acto de legislar. Toda iniciativa de ley debe someterse a la consideración del Pleno, y por regla general, pasar a estudio de la comisión correspondiente, para que ésta dictamine al respecto. Si el dictamen resulta favorable y siendo sometido a consideración del Pleno alcanza la mayoría necesaria de votos, entonces se convierte en decreto legislativo. 
Tienen iniciativa de ley los Diputados y Diputadas, el Presidente de la República por medio de sus Ministros, la Corte Suprema de Justicia en materias relativas al Órgano Judicial, al ejercicio del notariado y de la abogacía y a la jurisdicción y competencia de los tribunales. Los Concejos Municipales en materia de impuestos municipales y el Parlamento Centroamericano, en materia relativa a la integración del Istmo Centroamericano, a que se refiere el art. 89 Cn. y de igual manera, en la misma materia, los Diputados del Estado de El Salvador, que conforma el Parlamento Centroamericano. (Art. 133 Cn.)
 
¿Cómo se aprueba una ley?
  • Fase Legislativa
El paso más importante en el proceso de formación de la ley, es cuando el dictamen, que emite una comisión y su correspondiente proyecto de decreto, resulta aprobado en el Pleno, por la totalidad o la mayoría de los Diputados y Diputadas, es aquí, cuando se convierte en decreto legislativo. 
 
  • Fase Ejecutiva
Según la Constitución: “Todo proyecto de ley, después de discutido y aprobado, se trasladará a más tardar dentro de diez días hábiles al Presidente de la República, y si éste no tuviere objeciones, le dará su sanción y lo hará publicar como Ley”. 
Si el Presidente de la República tuviera objeciones sobre el decreto, podrá devolverlo con observaciones o vetarlo. En el primer caso, la Asamblea Legislativa reconsiderará dicho decreto y podrá resolver lo que crea conveniente al menos con la mitad más uno de los Diputados y Diputadas electos; en el segundo caso, debe ser ratificada por la Asamblea Legislativa, con mayoría calificada de 2/3 de votos.
 
¿Qué es un Decreto Legislativo?
Es un documento que plasma una decisión unánime o mayoritaria, adoptada por la Asamblea Legislativa durante Sesión Plenaria, con el objeto de dictar una norma. El decreto legislativo puede contener una ley, un código, una reforma, una derogatoria, una interpretación auténtica o incluso una reforma constitucional.
 
¿Qué es una sanción presidencial?
Es la aprobación o “visto bueno” del Presidente de la República, con lo que rubrica un decreto legislativo para convertirlo en ley de la República, previa a su promulgación y publicación.
 
¿Deben sancionarse todos los decretos legislativos?
Por regla general, todos los decretos legislativos requieren la sanción presidencial para convertirse en ley, sin embargo, existen algunas excepciones establecidas en el artículo 135, inciso segundo de la Constitución, entre los cuales figuran: el decreto del Reglamento Interior de la Asamblea, las elecciones de segundo grado, el nombramiento de las comisiones especiales y otras decisiones similares.
 
¿Qué es el veto presidencial?
Es la facultad que tiene el Presidente de la República de vetar o detener el proceso de formación de ley, cuando considera inconveniente o inconstitucional algún decreto legislativo. 
En tal sentido, lo devolverá a la Asamblea dentro de los ocho días hábiles siguientes al de su recibo, puntualizando las razones en que se fundamenta el veto. La Asamblea reconsiderará el proyecto y sólo podrá ratificarlo con los dos tercios de los votos de los Diputados y Diputadas, como mínimo; en tal circunstancia, el Presidente de la República deberá sancionarlo y mandarlo a publicar. 
Sin prejuicio de lo anterior, cuando el Presidente de la República considere que el decreto ratificado por la Asamblea es inconstitucional, deberá “dirigirse a la Corte Suprema de Justicia dentro del tercer día hábil, para que ésta oyendo las razones de ambos, decida si es o no constitucional, a más tardar dentro de quince días hábiles. Si la Corte decidiere que el proyecto es constitucional, el Presidente de la República estará en la obligación de sancionarlo y publicarlo como ley” (Art. 138 Cn.).
 
 ¿Qué es la promulgación y publicación de la ley?
Según el Artículo 140 de la Constitución, “Ninguna ley obliga sino en virtud de su promulgación y publicación. Para que una ley de carácter permanente sea obligatoria deberán transcurrir, por lo menos, ocho días después de su publicación. Este plazo podrá ampliarse, pero no restringirse”. 
Esto significa que toda ley, además de publicarse debe darse a conocer para que pueda ser aplicada por todos los salvadoreños.
La promulgación y publicación de la ley corresponde ordinariamente al Presidente de la República, quien deberá hacerlo en el término de quince días; pasados los cuales, si no la publicare, el Presidente de la Asamblea Legislativa podrá hacerlo en el Diario Oficial o en los dos periódicos de mayor circulación de la República.

 

 
 
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